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Tres en Uno
Dios existe en tres imágenes y personas. Dios el Padre, Dios el
Hijo (Jesucristo) y Dios el Espíritu. A esta personalidad tripartita
se le conoce como la Trinidad. Puede que sea difícil de entender
cómo tres personas pueden estar en una sola, pero Dios es diferente
a nosotros. La Biblia tiene muchas referencias que nos fueron dadas
para entender mejor este concepto.
El Consolador
Jesús sabía que iba a ser crucificado. Él fue bien
cuidadoso en preparar a Sus discípulos para Su partida, de tal
manera que cuando el momento llegara ellos no se sintieran abandonados.
Después que Jesús se levantó de entre los muertos
y preparó a Sus discípulos para Su ascenso al Cielo, Él
dijo que enviaría un consolador quien les guiaría a todo
tiempo.
El Espíritu Santo es el misterioso poder o la misma presencia
de Dios dentro de cada individuo, habilitándoles con cualidades
que de otra forma no podrían poseer. El término espíritu
denota viento, aliento y por extensión
un elemento que da vida. Con el adjetivo santo,
esta referencia es dada al Espíritu Divino, el Espíritu
de Dios.
En el hombre, Su Espíritu es el intelecto, la voluntad, la mente,
la consciencia y otras facultades visibles que le hacen un agente moral
libre y un ser racional. Tanto la voluntad como el alma son inmortales.
El espíritu del hombre desea la compañía del Espíritu
Santo de Dios. El hombre nunca encontrar la paz y la felicidad sin establecer
una relación con el Espíritu Santo.
Encontramos referencias sobre el Espíritu Santo a través
de toda la Santa Biblia. Génesis 1:2 dice: y el Espíritu
de Dios se movía sobre la faz de las aguas. El Espíritu
Santo ya existía desde el mismo inicio del tiempo.
Su lugar de habitación
El Espíritu Santo puede habitar en el corazón de cada persona.
Una persona que está llena con el Espíritu Santo puede sentir
Su presencia. Esta trae consigo verdadera paz, gozo y felicidad.
Un espíritu no tiene forma, pero puede llenar a un cuerpo que
tiene forma. Mientras Jesús era bautizado en el Río Jordán,
el Espíritu Santo se apareció en forma de paloma. (Mateo
3:16) La paloma es normalmente usada para simbolizar al Espíritu
Santo. El Espíritu Santo puede ser su guía interior.
El Espíritu de Dios no puede habitar en un templo sucio, o en
un cuerpo que está en pecado o quebrantando las leyes y estatutos
de Dios.
Una persona debe orar constantemente y obtener el perdón de sus
pecados, de otra manera el Espíritu Santo no habitará en
él. Una persona debe orar y buscar la voluntad de Dios diariamente
para retener dicha paz, felicidad, y gozo.
Cada uno de nosotros tiene un vacío en nuestros corazones que
solamente el Espíritu Santo puede llenar. Cuando usted se convierte
al cristianismo, el Espíritu Santo viene a habitar en su corazón.
Usted nunca encontrará la paz perfecta sino hasta que el Espíritu
Santo habita en usted. Nada va a satisfacer ese vacío ni
las drogas, ni el alcohol, ni el sexo, ni las diversiones, ni la comida.
El bautismo en el Espíritu Santo
Para recibir el bautismo en el Espíritu Santo, primero usted debe
creer en el Señor Jesucristo. Cuando haya confesado sus pecados
y haya pedido Su perdón, usted se vuelve un candidato para ser
bautizado en el Espíritu Santo. Este es un regalo de Dios que ha
sido otorgado a aquellos que siguen a Cristo y piden por el bautismo en
el Espíritu Santo.
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